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Ingreso Mínimo Vital:

el inicio del reconocimiento

de un nuevo derecho

La prestación oscilará entre los 462 € y los 1.015 €, será compatible con una actividad laboral y tendrá carácter indefinido.

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado para quedarse, como reconocimiento de un nuevo derecho que puede suponer un avance cualitativo en las políticas sociales redistributivas en España, país que mantiene una elevada tasa de población en riesgo de exclusión social (26’1%) según datos aportados por EAPN España en su último informe sobre el estado de la pobreza y la exclusión social en España.

Se formaliza de este modo una nueva prestación de naturaleza económica que sirva para facilitar y mejorar el proceso de inclusión social, así como aportar mayor dignidad a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad, facilitando su acceso a una alimentación adecuada o el pago de suministros y servicios básicos, que eviten impagos y sobreendeudamiento.

¿Quiénes serán beneficiarias de la nueva prestación?

Aquellas personas que vivan solas o unidades de convivencia, considerando como tales a personas que convivan en el mismo domicilio y estén vinculadas entre ellas por matrimonio, pareja de hecho, adopción o acogimiento, o vínculo de hasta segundo grado. Una de las particularidades es que podrán ser reconocidas hasta 2 unidades de convivencia diferenciadas dentro de un mismo domicilio.

¿Qué requisitos hay que cumplir?

Se prevén ciertos plazos y requisitos legales, como el haber tenido residencia legal continuada durante el último año. También se prevén ciertas excepciones que facilitan el acceso al IMV, como el caso de las víctimas de violencia de género, separaciones o divorcios y víctimas de explotación y trata.

Otros requisitos a tener en cuenta son la renta percibida, que sin considerar como tal a efectos de cálculo para la ayuda los ingresos por salarios sociales, rentas mínimas de inserción o ayudas análogas concedidas por las Comunidades Autónomas, no podrá ser superior al nivel del Ingreso Mínimo, y otro sobre los bienes patrimoniales netos (es decir, descontando deudas que recaigan sobre ellos), que sin tener en cuenta la vivienda habitual, no superen el umbral previsto para la consideración de vulnerabilidad.

¿Cuál es la cuantía de la prestación del Ingreso Mínimo Vital?

Varía en función de la composición de la unidad de convivencia, entre un mínimo de 462€ para una persona que viva sola, hasta un máximo de 1.015€, con bonificaciones para familias monoparentales. Estas cantidades representan un “suelo base” para el todo el Estado, sin embargo, las Comunidades Autónomas podrán complementar la ayuda con fondos propios para elevar la cuantía mínima de la prestación.

¿Desde cuándo se podrá solicitar y cómo?

Desde el 15 de junio telemáticamente en la sede electrónica de la Seguridad Social o por correo postal. Así mismo, organismos públicos que firmen convenios con la Seguridad Social, como podría ser el caso de Ayuntamientos o Comunidades Autónomas, podrían habilitar sus registros propios para la realización de los trámites de solicitud.
El reconocimiento de la prestación tendrá un carácter retroactivo desde el 1 de junio para quienes presenten la solicitud entre el 15 de junio y el 15 de septiembre.

Otra novedad relevante, es la reducción de la aportación documental en comparación con otras ayudas recientes. En este caso, el cumplimiento de los requisitos de renta y patrimonio antes comentados, serán revisados de oficio por la Seguridad Social y la Agencia Tributaria.

¿Se podrá compatibilizar con un empleo?

Sí, se ha previsto la aplicación de incentivos al empleo y al emprendimiento y, a diferencia de otras prestaciones sociales, su percepción será compatible con tener un trabajo por cuenta propia o ajena, lo cual ayudará a no fomentar la economía informal. A su vez, se pretende establecer un mecanismo de incentivos en colaboración con administraciones locales por el cual los ingresos obtenidos con el trabajo o con las actividades profesionales reduzcan en una cantidad menor la prestación de IMV, de modo que se bonifique a quien logra un empleo o monta su propio negocio.

Y como demandante de empleo, ¿se estaría en obligación de aceptar cualquier empleo para poder mantener la ayuda? No, no será una de las condiciones.

Aunque todo derecho conlleva una serie de obligaciones, en este caso, quienes se beneficien del IMV tendrán la obligación de comunicar cualquier cambio en la unidad de convivencia, en la renta o en el patrimonio. Así mismo, también se deberá presentar anualmente la declaración del IRPF.

En conclusión, el reconocimiento del derecho a un ingreso mínimo supone un cambio en la aplicación de las políticas sociales y redistributivas en España, y supone un potencial avance sobre la problemática de la cronificación de la pobreza. Cabe tener presente que todavía se están dando los primeros pasos y quedan aún por definir cambios que amplíen y mejoren la protección.

¿QUIERES MÁS INFORMACIÓN?

Si trabajas en una entidad social y quieres más información sobre este tema, apúntate a nuestra píldora formativa sobre Ingreso Mínimo Vital del próximo miércoles 10 de junio a las 16.00h pinchando aquí.

También puedes ponerte en contacto con nuestras técnicas de salud financiera a través del correo electrónico saludfinanciera@nantiklum.org o los teléfonos 682 477 201 / 692 007 045 / 686 08 72 74 .

También hablaremos del IMV este miércoles en la nueva píldora formativa.
Apúntate aquí.

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2020-06-05T14:46:47+00:00