Nantik Lum Logotipo

Autónomo o Sociedad Limitada ¿Qué me conviene?

¿Autónomo o Sociedad?

Es una pregunta recurrente entre quieres emprenden un negocio: ¿me hago autónomo/a o creo una sociedad? Antes de tomar la decisión más conveniente, necesitas conocer las diferencias entre ambas formas jurídicas. Aquí van algunas claves.

¿autónomo o sociedad?

Además de “empresario/a persona física”, las personas autónomas pueden adoptar diferentes formas de persona jurídica (sociedad). La fórmula más habitual de sociedad es la sociedad limitada (SL).

Los/as gestores/as administrativos/as aconsejan empezar como autónomo/a. Pero, antes de embarcarnos en un negocio, o de plantearnos un posible cambio de rumbo, debemos analizar nuestra situación personal y actividad económica: no existen fórmulas universales ni recetas mágicas.

Diferencias fundamentales entre autónomo/a persona física y sociedad

  • Responsabilidad:
    Si tiene deudas, las personas trabajadoras autónomas responden con su patrimonio personal, presente y futuro. En cambio, la responsabilidad de los socios y socias de una empresa frente a las deudas y obligaciones está limitada al capital social aportado. La sociedad limitada, que puede ser “unipersonal” (integrada por una sola persona socia), permite proteger el patrimonio personal de quien pone un negocio.

  • Gestión:
    El/la autónomo/a toma todas las decisiones vinculadas a su negocio. En una SL, la gestión corresponde a una o varias personas administradoras, elegidos/as por los/as socios/as.

  • Trámites administrativos, obligaciones contables y mercantiles: 
    Los requisitos son menos complejos para un/a autónomo/a. Por ejemplo, no tiene que publicar sus resultados y su contabilidad es menos exigente que para una SL. Además, la persona autónoma suele tener derecho a una ‘tarifa plana’ durante los primeros meses de actividad.
  • Impuestos: El/la trabajador/a autónomo/a tributa por el IRPF, que es un impuesto progresivo: tiene en consideración las circunstancias personales y familiares de cada contribuyente.Pagaremos un porcentaje que, según los tramos de la base imponible, oscilará entre el 19% (hasta 12.450 euros) y el 45 % (a partir de 60001 euros). Una SL debe pagar el Impuesto de Sociedades, con un tipo fijo del 25% (en algunos casos, podemos aplicar deducciones).
    El/la autónomo/a necesitará los servicios de un/a gestor/a profesional, ya que la falta de tiempo y de formación adecuada para, por ejemplo, liquidar trimestralmente IRPF e IVA, puede acarrearle sanciones o pérdidas económicas. Además, el régimen de autónomos implica el pago de una cuota mensual
  • Aportación inicial:
    El/la autónomo/a no debe depositar ninguna cantidad mínima para emprender. Hasta hace dos años, para constituir una SL era obligatorio aportar un capital social mínimo de 3.000 euros. Aunque ya no es obligatorio, y basta con 1 euro, sí es recomendable aportar un capital social inicial. Consúltanos si necesitas más información sobre este punto.
  • Financiación: 
    Las personas autónomas tienen más difícil conseguir financiación. En principio, es más sencillo que una SL obtenga créditos bancarios, pues cuenta con un capital social mínimo y puede emitir acciones para captar financiación. Eso transmite más estabilidad, credibilidad y “confianza económica” que un/a empresario/a individual.

¿Quieres venir a una formación para saber qué es lo que mejor se adapta a tu proyecto?

Si quieres saber más sobre las diferencias entre ambas formas jurídicas, vente el próximo 6 de febrero al vivero de empresas de Vicálvaro.

Profundizaremos en las particularidades de ser autónomo/a y de montar una sociedad. Esta formación es totalmente gratuita, pero requiere de preinscripción a través de Madrid Emprende así que ¡no te quedes sin tu plaza!

¿Necesitas una asesoría?

Recuerda que si tienes cualquier duda, o quieres que analicemos contigo tu caso, puedes contactarnos en avanza@nantiklum.org y te asesoraremos de forma totalmente gratuita. Además somos punto PAE así que podremos tramitar directamente tu alta.